EL TEXTO · ATHARVAVEDA
Himnos comentados en este artículo
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ATHARVAVEDA · LIBRO VI EN PRIMER PLANO
Para aliviar la culpa o la deuda
Lo que como (?) tomado en préstamo, que no se ha devuelto; con el tributo de Yama con que voy y vengo: ahora, oh Agni, quedo libre de culpa (anṛṇá) por ello; tú sabes desatar todas las ataduras.
Estando aquí mismo lo devolvemos; vivos, lo pagamos (ni-hṛ) para los vivos; el grano que he devorado tras tomar[lo] prestado, ahora, oh Agni, quedo libre de culpa por ello.
Libres de culpa en este [mundo], libres de culpa en el superior, libres de culpa en el tercer mundo seamos; en los mundos recorridos por los dioses y recorridos por los Padres, en todos los caminos, que permanezcamos libres de culpa.
Traducción de Whitney–Lanman tal como se publicó (1905) · Lee VI.117 en Wikisource ↗
ATHARVAVEDA · LIBRO V TAMBIÉN CITADO
Contra la avaricia y sus efectos
Leer el himno comparado V.7 (10 versos)
Tráenos, no te quedes alrededor, oh avaricia; no obstaculices (? rakṣ) nuestra ofrenda sacrificial cuando es llevada [lejos]; homenaje a la frustración (vīrtsā́), al mal resultado; homenaje a la avaricia.
Al hombre adulador (? parirāpín) que presentas, oh avaricia, a ese que es tuyo rendimos homenaje: no perturbes tú mi ganancia (vaní).
Que nuestra ganancia, hecha por los dioses, progrese (pra-kḷp) de día y de noche; salimos tras la avaricia; homenaje a la avaricia.
Invocamos al partir a Sarasvatī, Anumati y Bhaga; he pronunciado palabras agradables (juṣṭá), melosas, en las invocaciones de los dioses a los dioses.
A aquel a quien solicito (yāc) con la palabra, con Sarasvatī, uncida a la mente, que hoy lo encuentre la fe, dada por el soma pardo.
No frustres nuestra ganancia ni la palabra. Que Indra y Agni nos traigan ambos cosas buenas. Que todos vosotros, dispuestos hoy a darnos, acojáis a la avaricia.
Vete muy lejos, oh mal resultado; alejamos tu proyectil; te conozco, oh avaricia, como quien pone (? mīv) abajo, empuja hacia abajo.
Asimismo, desnudándote mucho, te aferras (sac) a una persona en sueños, oh avaricia, frustrando el plan y el propósito de un hombre (púruṣa).
A ella, que, siendo grande, de gran altura (-unmāna), penetró todas las regiones, a esa de cabellos dorados, a la perdición he rendido homenaje.
De color de oro, afortunada, con cojín de oro, grande: a esa de manto dorado, a la avaricia he rendido homenaje.
Traducción de Whitney–Lanman tal como se imprimió (1905) · Leer V.7 en Wikisource ↗
La deuda antigua es concreta
VI.117, verso 2, menciona grano tomado prestado, consumido y devuelto. Quien habla busca liberarse de la carga del impago y después extiende la libertad de deuda o culpa más allá de este mundo. Los trámites pueden oscurecer esa secuencia sencilla: puede haber una cantidad aprobada, pero un formulario ausente o una comprobación pendiente impiden el desembolso. Sin embargo, el himno no dice que toda solicitud retrasada sea una deuda establecida. Quien habla se refiere a lo que realmente tomó. Para una reclamación actual, la obligación análoga tiene que establecerse mediante el acuerdo pertinente. El poema puede expresar la tensión de una cuenta sin saldar, pero no puede validar documentos ni eludir la revisión.
V.7 trata la petición como un encuentro social
V.7 se enfrenta a la avaricia y pide que ni la ganancia ni las palabras encuentren obstáculos. El verso 5 imagina a una persona a la que se dirige un discurso deliberado y de la que se espera una respuesta de confianza. Es una analogía mejor de una revisión pendiente que de una transferencia completada. Quien solicita algo puede haber enviado toda la información requerida y seguir dependiendo de que otra persona o institución actúe. El himno no presenta empleados administrativos ni formularios, y su lenguaje ritual no debe confundirse con una estrategia administrativa. Capta un rasgo humano de las peticiones de recursos: quien habla tiene un argumento que presentar, pero no controla la decisión de quien escucha.
El retraso puede tener varias causas
Un pago puede quedar en espera porque falta un documento, porque hay información contradictoria, porque la aprobación no ha concluido o porque una transferencia aprobada simplemente está en cola. Estas situaciones se parecen para quien espera, pero tienen significados distintos. La imagen de la devolución de VI.117 corresponde con mayor claridad a la última situación, cuando la cantidad está fijada pero aún no se ha entregado. La imagen de las palabras de V.7 corresponde con mayor claridad a las fases de revisión o aclaración. Si se discute la cantidad misma, ninguno de los poemas aporta la resolución que falta. La distinción evita culpar a los trámites como si fueran una obstrucción mágica cuando todavía cabe cuestionar la reclamación de fondo.
La liberación moderna sigue siendo un hecho moderno
El trabajo adjunto pide que se libere dinero retenido en un proceso. Esa intención es contemporánea y no constituye una instrucción del Atharvaveda para eliminar un bloqueo burocrático. Las fuentes no pueden garantizar un pago ni completar una solicitud incompleta. Sin embargo, sí pueden mantener claras dos preguntas prácticas: ¿qué queda exactamente por decidir y qué queda exactamente por pagar? VI.117 da viveza a la liquidación; V.7 da viveza a la incertidumbre de ser escuchado. La promesa del hechizo debe limitarse a expresar la esperanza de que una reclamación válida atraviese esas etapas, sin presentar un texto antiguo como autoridad sobre el resultado.
LECTURA COMENTADA
Lectura comentada: importe aprobado, comprobación pendiente
Una organización aprueba un reembolso, pero exige un documento de verificación de la cuenta antes de liberarlo. VI.117, verso 2, se parece a la devolución que aún falta; V.7, versos 4 y 5, encaja mejor con el intercambio de información que permite actuar a quien revisa el caso. El importe aprobado es real según las condiciones de la organización, pero ninguno de los versos antiguos completa la comprobación. Si una revisión posterior cambia la aprobación, debe revisarse la analogía de la deuda. Al seguir ambos poemas, la lectura separa la cantidad prometida de la condición documental que impide su llegada, sin llamar a esa condición un obstáculo espiritual antiguo.
