Arthur Edward Waite escribió y editó numerosos trabajos sobre tarot, alquimia y mística. Su nombre está unido a una baraja de tarot muy influyente, pero también es obra de la artista Pamela Colman Smith y de un editor concreto de principios del siglo XX.
Un autor en un mundo editorial concurrido
Waite fue un escritor y traductor prolífico cuyos intereses iban más allá de los significados de las cartas. Un catálogo del Instituto Warburg enumera Lives of Alchemystical Philosophers de 1888, Key to the Tarot de 1910 y escritos místicos posteriores. Estos libros fechados sitúan su trabajo sobre tarot en una carrera editorial más amplia. La Biblioteca del Congreso digitaliza una edición de 1910 de Transcendental Magic que nombra tanto a Waite como a Éliphas Lévi y hace visible una importante vía de traducción por la que las ideas ocultistas francesas llegaron a lectores ingleses. Autor, traductor y editor posterior desempeñan funciones distintas en esa vía. Las palabras inglesas de la versión de Lévi realizada por Waite documentan la mediación de este último; no reproducen de forma transparente las frases francesas de Lévi. Estas diferencias cobran especial importancia cuando un símbolo conocido se presenta como parte de un único «sistema» ocultista intemporal.
La baraja de tarot fue una colaboración
La Morgan Library & Museum describe la baraja Rider–Waite–Smith como concebida por Waite e ilustrada por Pamela Colman Smith, publicada por primera vez en 1909. La exposición del museo la sitúa entre cartas más antiguas y usos artísticos posteriores. Los diseños de Smith no son añadidos decorativos a la prosa de Waite: las imágenes de las cartas son el objeto con el que se encuentra la mayoría de los lectores. El Museo Británico conserva una baraja completa posterior catalogada bajo los nombres de ambos, recordando que un ejemplar conservado puede ser varias décadas más reciente que su diseño original. Concepción, primera publicación, impresiones posteriores y reproducciones modernas tienen, por tanto, fechas diferentes. La abreviatura «baraja de Waite» oculta el papel artístico de Smith.
La Clave y sus ediciones
El catálogo del Warburg registra The Key to the Tarot como libro de 1910. La tienda del Museo Morgan describe un facsímil de The Pictorial Key to the Tarot de 1911 que incluye las imágenes de Smith. La Key y la Pictorial Key tienen, por tanto, títulos y fechas de publicación registrados distintos. El facsímil reproduce la Pictorial Key junto a las imágenes de Smith, conservando esa combinación concreta de prosa y arte. La prosa de Waite ofrece interpretaciones y afirmaciones sobre la tradición esotérica; el hecho histórico de que las escribiera no demuestra su exactitud como relato del origen medieval o antiguo del tarot. La exposición del Warburg sobre los orígenes del tarot destaca la historia más larga de las cartas como juego y sus posteriores usos ocultistas. Waite pertenece claramente a esta última etapa.
Un puente hacia el ocultismo y sus límites
Las traducciones, compilaciones y la guía de tarot de Waite pusieron un amplio conjunto de materiales al alcance de lectores ingleses. Esa accesibilidad pasó por la selección y la interpretación. Una afirmación alquímica en un libro de 1888, un párrafo traducido de Lévi y una explicación de una carta de 1910 son tres clases de texto distintas. Tratarlas como una doctrina continua oculta cómo funciona la edición. La Biblioteca del Congreso y los catálogos museísticos conservan ediciones materiales, mientras la exposición del Morgan devuelve protagonismo a la artista y a la cultura visual de la baraja. Una afirmación detallada sobre enseñanzas internas de la Golden Dawn requiere un registro fechado; una carta publicada no basta para demostrarla. La cuestión más útil es qué añadieron este autor y esta artista a sus fuentes y cómo circularon esas aportaciones en las reediciones posteriores.
