EL TEXTO · ATHARVAVEDA
Himnos comentados en este artículo
Empieza por los versos que se muestran aquí. Abre los demás himnos citados para comparar sus imágenes y propósitos.
ATHARVAVEDA · LIBRO I EN PRIMER PLANO
Por un buen parto
En este nacimiento, oh Pūshan, que Aryaman [como] invocador eficaz (vedhás) pronuncie váṣaṭ para ti; que la mujer, bien engendrada, se relaje; que sus articulaciones se separen para el nacimiento.
Cuatro [son] las direcciones del cielo, cuatro también las de la tierra: los dioses enviaron juntos al feto; que la abran para el nacimiento.
Que Pūshan (?) abra [a ella o a ello]; hacemos que el yóni se separe; tú, sūṣaṇā, afloja; tú, biṣkalā, suelta.
No como adherida (ā́hata) a la carne, ni a la grasa, ni como a las médulas, que la placenta manchada y viscosa (?) baje, para que la coma el perro; que descienda la placenta.
Leer los 2 versos restantes de I.11
Separo tu órgano urinario, separo el yóni, separo las [dos] ingles, separo a la madre y al hijo, separo al niño de la placenta; que descienda la placenta.
Como el viento, como la mente, como vuelan las aves, así tú, oh [niño] de diez meses, vuela junto con la placenta; que descienda la placenta.
Traducción de Whitney–Lanman tal como se publicó (1905) · Leer I.11 en Wikisource ↗
ATHARVAVEDA · LIBRO II TAMBIÉN CITADO
Por el bienestar y la larga vida de un recién nacido
Lee el himno de comparación II.13 (5 versos)
Dador de duración de vida, oh Agni, que eliges la vejez; de frente de ghee, de espalda de ghee, oh Agni, tras beber el dulce y agradable (cā́ru) ghee de la vaca, defiende (rakṣ) después a este [niño] como un padre a sus hijos.
Envolvedlo, revestidlo para nosotros de esplendor; hacedlo alguien que muera de viejo; [haced] larga vida; Brihaspati proporcionó (pra-yam) esta vestidura al rey Soma para envolver[se].
Te has puesto alrededor esta vestidura para el bienestar; te has hecho protector del pueblo (?) contra la imprecación; vive cien numerosos otoños y reúne a tu alrededor abundancia de riqueza.
Ven, ponte sobre la piedra; que tu cuerpo se haga piedra; que todos los dioses hagan tu vida de cien otoños.
A ti aquí, de quien tomamos la vestidura que ha de llevarse primero, que todos los dioses te favorezcan; a ti aquí, que creces con buen crecimiento, que nazcan muchos hermanos después, ⌊[después de ti,]⌋ como alguien bien nacido.
Traducción de Whitney–Lanman tal como se publicó (1905) · Lee II.13 en Wikisource ↗
ATHARVAVEDA · LIBRO XIX TAMBIÉN CITADO
Por la larga vida y la prosperidad
Leer el himno de comparación XIX.67 (8 versos)
Que veamos cien otoños.
Que vivamos cien otoños.
Que despertemos durante cien otoños.
Que ascendamos (ruh) durante cien otoños.
Que prosperemos durante cien otoños.
Que existamos durante cien otoños.
Que adornemos durante cien otoños.
Más otoños que cien.
Traducción de Whitney–Lanman tal como se publicó (1905) · Leer XIX.67 en Wikisource ↗
El nacimiento recibe una interpelación urgente
I.11 afronta el paso peligroso del nacimiento con urgencia directa. II.13 se dirige a un niño cuya vida puede imaginarse ya más allá de ese paso. La transición es pequeña en la secuencia de himnos e inmensa en el tiempo vivido: uno concierne a la llegada; el otro empieza a mirar hacia delante.
I.11 concierne al momento mismo del nacimiento, mientras que II.13 se vuelve hacia un niño ya presente. Ese pequeño cambio de tiempo es enorme en términos humanos. Una petición afronta el paso inmediato y la incertidumbre; la otra puede empezar a imaginar una vida después de la llegada.
Un paso a través del peligro
La petición del nacimiento pertenece a un umbral corporal. Da al temor y a la esperanza una expresión formal, pero no aporta un método médico ni una garantía. Sus verbos e imágenes se entienden mejor dentro de esa escena urgente. El horizonte más largo de la bendición del recién nacido vuelve visible el contraste.
I.11 junto a la bendición del recién nacido
II.13 puede volverse hacia el futuro de un recién nacido porque ha ocurrido el acontecimiento inmediato de I.11. Los dos poemas, por tanto, no ofrecen bendiciones duplicadas para «niños». Uno se concentra en el paso; el otro proyecta el cuidado a través de los días venideros y de las personas que lo proporcionarán. La bendición posterior puede utilizar el lenguaje de la duración porque el niño ha emergido a una red de cuidados. El himno del nacimiento no puede adelantarse tan fácilmente. Su fuerza se concentra en un umbral peligroso, y esa concentración explica tanto su urgencia como su horizonte limitado.
XIX.67 proyecta prosperidad a lo largo de muchos años
I.11 se concentra en el peligro y la liberación del parto. XIX.67 habla desde un horizonte temporal posterior y más amplio. Sus breves líneas repetidas piden ver, vivir, despertar, ascender, prosperar, existir y adornar durante cien otoños, para ir después más allá de cien. El deseo de prosperidad está integrado en la vida continuada en vez de en un solo parto logrado. Este es el anclaje directo del beneficio asociado de muchos años.
La forma del poema importa más que unas imágenes elaboradas. Cada verbo se sitúa frente al mismo lapso de otoños para que el propio tiempo se convierta en ritmo de la esperanza. Whitney indica que un comentarista contó la serie como un verso, mientras que las tradiciones de manuscritos y de la Anukramaṇī contaron ocho. Otras versiones védicas amplían o reordenan los deseos de forma distinta. La diferencia entre una letanía y ocho versos breves cambia cómo experimenta el lector la repetición, aunque permanezca el deseo de duración.
Un nuevo hijo y un largo futuro no son el mismo acontecimiento
Una familia que sale del parto puede esperar décadas de salud y provisión, pero I.11 no promete por sí mismo prosperidad material durante muchos años. Su inmediatez es precisamente la razón para conservarlo. XIX.67 mira hacia fuera mediante ciclos de ver, despertar y prosperar. Los dos poemas pueden convivir como escalas temporales diferentes del cuidado: uno centrado en la llegada segura y el otro en sostener la vida tras ella.
XIX.67 falta en Pāippalāda según el registro de Whitney, y algunas de sus formas verbales del Atharvaveda son textualmente problemáticas. Un trabajo moderno para miembros asociado al artículo es escritura simbólica original; no es un rito de nacimiento transmitido ni una garantía de larga vida. El emparejamiento solo funciona cuando el artículo pasa abiertamente del texto existente sobre el parto a la letanía distinta de larga vida y prosperidad. Ese cambio vuelve útil la comparación, en vez de fingir que la introducción del artículo anterior ya había establecido el beneficio.
LECTURA COMENTADA
Lectura comentada: un nacimiento, cien otoños
Lee I.11 para ver el problema urgente y en presente de traer un niño al mundo. Lee después XIX.67 línea por línea. Los cien otoños repetidos se unen primero a ver y vivir, después a despertar, elevarse, prosperar y existir. Ya no es la escena del parto; es el futuro que un hogar podría desear después de tal escena. La nota de Whitney de que algunas autoridades cuentan toda la serie como un verso y otras como ocho muestra cómo puede oírse la repetición como letanía continua o pasos separados. El beneficio asociado sigue el largo horizonte de XIX.67, mientras que I.11 mantiene su preocupación concreta por el parto.
